Seguimos Cuidándonos

Urteberrion!!

Me alegra informaros que a lo largo de todo este 2017 donaré un porcentaje de cada sesión de Fisioterapia a la Asociación ASPANOGI, a favor de las familias con niños con cáncer de Gipuzkoa.

¿Nos ayudamos a cuidarnos?

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Arruguitas en el alma

Belén Hueso, Ataxia de Friedreich. Revista de la Federación Española de Enfermedades Neuromusculares :fraseswonder004

“Nuestros músculos están deteriorados, oxidados, en mayor o menor medida dependiendo del individuo: de la edad, enfermedad y demás factores; al igual que la Señora Sonrisa, unos tienen la virtud de sonreír mucho y otros el defecto de no hacerlo. La sonrisa se perfila al nacer, a unos les cuesta más y otros sonríen con una facilidad pasmosa (me incluyo en estas últimas y me siento muy afortunada por ello), pero según pasan los años y las circunstancias vividas por cada uno se potencian la alegría o la seriedad.

El alma, ese icono de whatsapp, un brazo marcado musculitos, significado de fortaleza, que habita dentro de nosotros.

Lo que no se ha deteriorado en nosotros es el ALMA y gracias a él y su buen estado tenemos el empuje y las ganas de salir cada día de la cama a comernos el mundo, a dejar que las horas nos sorprendan, porque aunque tengamos una rutina no hay dos días iguales: nos cruzaremos con algún conocido, daremos dos besos, compartiremos conversación y risas con alguien que no esperábamos, perderemos el móvil y alguien lo encontrará y guardará esperando nuestra llamada, otro alguien pasará por la acera y olerá muy rico y moriremos por saber qué perfume lleva.

La energía y la voluntad que ponemos en no rendirnos, en pensar más allá de nuestras limitaciones, ese ALMA nuestro, imposible que decaiga mientras que todo nuestro cuerpo sí lo hace.

Empezamos a priorizar.

Estamos arriba, con poca energía, agotados, pero nuestra cabeza tiene ganas y va a mil. Hay otros días que todo está abajo: nuestro ánimo y ganas de lucha también, como la gravedad. Y nos preguntamos que porqué a nosotros, que qué hubiera pasado si hubiéramos nacido en otro momento. Pero al día siguiente, después de dormir y dejar que haya salido el sol, después de una ducha purificadora que hace que todo lo malo se deje arrastrar al desagüe, después de llorar donde ese agua salada limpia mucho más que los ojos, las arruguitas han desaparecido y, aunque a corto plazo no lo entendamos, significa que estamos VIVOS, SANOS, MÁS SANOS QUE NUNCA.

Todo se deteriora, todo, menos el alma, que se regenera. 

Por nosotros, por todos los que nos quieren. “